Oportunidad
Compañeros amantes de la música: primero quiero agradecerles porque, tanto por mi canal de Youtube (MusicaArgentina) como por diversas plataformas, están acompañando los distintos contenidos que en este 2026 estoy haciendo por las celebraciones por los 70 años del rock argentino.
Ahora bien, como todos ustedes ya sabrán, la mayoría de la escena todavía piensa, erróneamente, que el rock argentino nació recién en 1967. Obvio que no estamos de acuerdo con esa creencia. Pero se abre una oportunidad interesante: el año que viene, 2027, en la escena van a haber varios eventos, actividades, conciertos y otras acciones en referencia a ese 1967. Podemos aprovechar la mayor atención que va a tener el rock argentino, para redirigir al público hacia las partes de nuestro rock que son desconocidas, escondidas, olvidadas o que no son difundidas en la escena.
Por eso hago esta serie de posts, para que ya con bastante tiempo de anticipación empecemos a pensar una hoja de ruta para difundir el rock argentino en 2027.
Patrimonialización
Primero tenemos que entender el concepto de patrimonialización. La música, como cualquiera de las artes, es parte de nuestro patrimonio cultural. Y nosotros, la gente, tenemos en este siglo 21 la ventaja histórica de poder expresarnos en internet y aportar nuestro granito de arena para difundir artistas. Revalorizarlos como parte de nuestro patrimonio.
Nuestros padres, abuelos, bisabuelos, etc. vivieron cosas importantes con la música de los artistas de antaño: festejaron, bailaron, conocieron personas, se enamoraron, formaron una familia, etc. Las personas de hoy también viven cosas importantes con la música actual. No importa la época en que fue hecha la música: siempre es importante, siempre tiene valor como reflejo de los sentimientos de la gente y de su época. La música popular tiene su legitimidad en que es el sentir genuino de las clases populares.
En suma, toda la música de todas las épocas es parte de nuestro patrimonio. Esto es importante saberlo, para desterrar posibles argumentos sobre una supuesta "calidad", por ejemplo: que la música de cierta época es superior, o que la música de cierto género es inferior.
Problemas
El problema del rock argentino es que, actualmente, los principales medios de comunicación solo difunden una parte muy limitada del mismo. En líneas generales: bandas y solistas que estuvieron en actividad entre aproximadamente 1970 y 2010, pertenecientes al sexo masculino (por abrumadora mayoría), y provenientes de núcleos urbanos específicos (capital, conurbano, La Plata y contados artistas de otras ciudades, como Rosario).
Para complicar las cosas, una parte considerable del público tiene la creencia que el rock argentino solo puede ser válido si cumple con toda una serie de reglas.
A saber: que tienen que ser canciones propias (no covers), cantadas en español (no en inglés—aunque convenientemente omiten esta regla para alabar a Luca Prodan), tener referencias a puntos geográficos locales, a elementos locales tangibles (ej: gastronomía local) o intangibles (ej: jerga del lunfardo), tener letras políticas, de protesta, testimoniales, o con un mensaje contracultural o alternativo. Algunos incluso van más allá, y dicen que el rock argentino solo es válido si es hard rock o heavy metal (dicen: "si suena como AC/DC").
Y los más extremos de todos, que solo es válido si está hecho por gente de clase trabajadora (ej: Chizzo, Pity Álvarez), y le restan valor a los de clases más favorecidas, incluso si son músicos emblemáticos (ej: Cerati, Charly García). Bajo esta condición solo es válido el rock que es popular en las hinchadas futboleras y clases trabajadoras del Área Metropolitana de Buenos Aires, y por bandas que hayan emergido de los locales de barrios populares. Por eso dicen una frase, tan arrogante, irrespetuosa, sinvergüenza, y precisamente por eso, tan argentina como pocas: "Mick Jagger, hacete de abajo".
¿Pero por qué se mantiene aquel modelo de negocio tan anticuado? El showbusiness vende un producto llamado "rock nacional" que se quedó estancado en los '90, porque hay un público conservador que solo acepta ese producto anticuado. Un círculo vicioso. Podemos rastrear este problema hasta fines de los '80, con la hiperinflación que hizo que la industria se volviera bastante conservadora a la hora de difundir tal banda o solista, o de reeditar tal LP de vinilo en CD. Solo actúan si tienen un éxito asegurado, si ya hay un público que va a comprar. Desde esa época está instalado este manejo conservador.
(Continuaremos mañana con la parte 2...)
MusicaArgentina — 2026