El fin de semana fui a ver a mi mamá a Rancagua y caché una cuestión que me dejó pensando.
Estábamos ordenando un mueble cuando encontré una hoja pegada por dentro de una puerta. Tenía números de teléfono, nombres de vecinos y anotaciones al lado.
Le pregunté qué era y me dijo que la había hecho por si había otro terremoto fuerte o un corte de luz largo.
La señora del 14 vive sola y le cuesta caminar. El caballero de la esquina tiene radio a pilas. Una vecina guarda agua extra porque tiene espacio en el patio. Y así varias cosas más.
Mi vieja me explicó todo como si fuera lo más normal del mundo.
Después me preguntó si yo tenía algo parecido en mi edificio.
Vivo hace casi cuatro años en un departamento en Santiago. Tengo linterna, agua guardada, batería externa y hasta una mochila de emergencia que armé después de ver unas recomendaciones.
Pero no sé cómo se llama la persona que vive al otro lado de mi pared.
Conozco al conserje, ubico a algunos vecinos de cara y sé perfectamente qué departamento pone música fuerte los viernes. Eso es todo.
Le conté esto a mi mamá y me dijo: "¿Y si te pasa algo y no puedes salir, quién va a cachar que estai ahí?"
No supe qué responderle.
Obviamente vivir en una casa de barrio y en un edificio grande no es lo mismo. Tampoco pretendo andar tocando timbres para preguntarle a la gente si tiene alguna enfermedad o vive sola.
Pero encuentro cuático que en un país donde todos sabemos que puede quedar la cagá con un terremoto, nos preocupemos de tener agua, linternas y comida, pero no necesariamente de saber quién vive a cinco metros.
Y ojo, mi mamá tampoco es la típica señora que anda metida en la vida de todos. De hecho le carga el cahuín. Simplemente conoce a su gente.
¿En sus edificios o barrios existe algo parecido? ¿Se organizan de alguna forma para emergencias o cada departamento funciona como una isla?
Porque yo tengo cómo cargar el celular tres veces sin electricidad, pero si necesito pedir ayuda probablemente tendría que empezar presentándome.